8 agosto, 2016

Viaje alrededor del poema: Gonzalo Trinidad Valtierra

Viaje alrededor del poema

Por Gonzalo Trinidad Valtierra

I

Para señalar la poesíaTintero_Juan-Vazquez-Salazar

con el dedo índice de los acusados.

Para poder decir: ahí hay un poema,

hay que conocer el vacío ignorante

que amarra las palabras,

que muerde el entrecejo

de alguna verdad vertida como cera.

 

Para conocer el corazón de un poema

habré de ahogar mi propio corazón.

Tendré que ser un asesino de albas;

de tigres, domador;

maquinista de trenes sin retorno.

Con las mismas manos que ayer usé

para curarle la nostalgia,

habré de construirle un palacio

con las arenas de la tarde.

Que luego el tiempo destruirá

sin darse cuenta: como un niño

o como el mar.

 

Porque los castillos hechos de poesía

son igual que las estrellas: se apagan

y solo el aliento añejo en el corazón nos queda.

 

Para saber que ahí hay un poema

tendré que abordarlo

como un barco en llamas,

como las batallas perdidas

antes de pelearlas.

 

II

Conquisté un poema:

que escalé una tarde.

Era la más alta

la más larga

la más ancha

la más montaña

de todas las montañas.

 

Mientras escalaba el aire me agotó

y las estrellas se volvieron fardos

sobre mi espalda.

En mi ascendida

escuché el rumor de las montañas

bajo sus faldas,

y pensé:

Madre, no quiero morir.

Pero así se conquistan las montañas

o los poemas

esperando que funcionen como alas

o escaleras

o lianas

para columpiarse sobre las fauces de las selvas.

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